[25/03/2008] Una verdadera joyita
La nostalgia llenó el aire cuando Emiliano Marmonti, compañero de trabajo de Alejandro, decidió donar una parte especial de su historia al proyecto rescateRETRObit: su calculadora programable Casio FX-702P junto con sus accesorios. Esta joya, lanzada en 1981, cuenta con un intérprete BASIC, una RAM de apenas 1.680 bytes, 26 memorias y un CPU de 4 bits. Pero más allá de sus especificaciones técnicas, esta calculadora tiene un valor emocional incalculable.
Emiliano compartió que fue un regalo de su abuelo en 1986, un presente que marcaría el inicio de su fascinación por la programación. Con esa pequeña pero poderosa herramienta, aprendió a escribir código en BASIC, creando juegos sencillos de adivinanzas y números. En aquel entonces, esos logros eran gigantescos, considerando las limitaciones de memoria de la calculadora.
La historia no termina ahí. El padre de Emiliano, viendo el entusiasmo de su hijo, completó el conjunto con los periféricos: una interfaz para grabadora y una impresora que utilizaba papel térmico, un recurso costoso y, con el tiempo, difícil de conseguir. Emiliano recordaba cómo la conexión con la grabadora no solo almacenaba datos, sino que también podía grabar música, una característica innovadora para su época.
Aunque eventualmente reemplazó esta calculadora por un modelo más moderno al comenzar la universidad, nunca dejó de valorarla. Durante años la guardó con cuidado, aunque admite que lleva cerca de una década sin uso y no está seguro de si aún funciona.
Con esta donación, Emiliano no solo entrega un objeto, sino una historia de pasión, aprendizaje y recuerdos familiares. Es un testimonio de cómo las herramientas tecnológicas pueden convertirse en puentes hacia nuestros sueños.
Este gesto tan significativo es un regalo para el proyecto rescateRETRObit, y no podemos estar más agradecidos. Su calculadora no solo se suma a la colección, sino que también se convierte en un símbolo de cómo el pasado puede seguir inspirándonos en el presente.

Durante un encuentro que realizaron todos los miembros del SIU (
Meses atrás, Guillermo Diorio (compañero de trabajo de Alejandro) comentó que aún conservaba su primera computadora en la casa de sus padres en el pueblo de Chillar (partido de Azul, provincia de Buenos Aires). Se trata de una Commodore 128 que le había regalado su abuelo allá por el año 87, cuando se encontraba cursando el primer año de secundaria. Con ella dió sus primeros pasos en la programación BASIC, además de divertirse con los juegos de aquella época. También contó que en su escuela existía una sala de computación con computadoras Texas Instrument, aunque no recordaba el modelo de las mismas (pensamos que podía haber sido el TI-99/4A, ya que también se usó con fines didácticos). En el año 91, reemplazó su Commodore por una PC XT, y desde ese momento la Commodore estuvo muy bien guardada hasta el día de hoy.
Realmente éste fue un día estupendo ! Gracias a Detlev Martius (en la foto arriba), un colega de trabajo de Ernesto, conocí a un viejo amigo suyo, Uwe Hauf (en la foto a la izquierada) quién donó una Commodore 128D (made in Germany), una Notebook 486DX, una calculadora programable del año 1977 ! Texas Instruments TI-58, muchos disquetes y revistas "64´er" (de origen alemán), varios libros del C128 y del Z80, y otras cositas más. Todo funciona perfectamente y viene con manuales originales.


Ernesto y su mujer fueron a un mercado de pulgas, y en poco tiempo la "cosecha" trajo sus frutos: agenda electrónica Casio SF 4600 B -> funciona; un Pocket Computer HP Jornada 420 -> funciona, solo hay que cambiar/recargar batería); una consola Nintendo 64 con Joystick y un juego -> falta cable Multi-Out para Video/Audio, pero creemos que funciona; una consola Sega Game Gear con un juego -> aún no funciona; una consola Sega Master System con dos juegos -> funciona !
El sábado 09/02/2008 salieron Ernesto y su mujer a pasear, y llegando a destino vieron un cartel que hacía mención de un mercado de pulgas que estaba hasta la tarde abierto. Luego de pasear pasaron por allí, y Ernesto consiguió dos artículos muy interesantes para la colección: una agenda electrónica tipo "Handheld" Psion Serie 3 con un logo de BMW al frente, que incluía fuente de alimentación, y un Ábaco de origen Chino en perfecto estado. En su casa probó el Psion que funcionó de maravillas. Éste también incluye una tarjeta de memoria PCMCIA de 1 MB. Al Ábaco aún hay que recargarles las pilas...

Adriana Flores nos reunió varios ordenadores; una Apple Power Macintosh 7100/66AV (con su correspondiente monitor, teclado y mouse), una Canon StartWriter Jet 300 y por último una Compaq Contura 3/20.
Enrique Gerardo Knorr, hermano de Ernesto, que ya vive desde hace varios años en alemania con su esposa y dos hijas, encontró esta Commodore 116 deambulando en un mercado de pulgas en la ciudad de Ulm. Adquirió la máquina pelada en el año 1998 por 5 marcos alemanes (actualmente 10 pesos argentinos), y se la regaló a Ernesto. Luego, Ernesto se enteró de que esta computadora no tuvo mucho éxito, y que era algo difícil de conseguir, por lo que aún más contento se puso. Esta maquinita pertenece a la serie 264 de Commodore, junto con la Commodore 16 y la Plus/4.